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DCC Cuestión de Elección y Servicio [DCC: Offering Choice and Service]

DCC: Offering Choice and Service

We continue our exploration of key trends impacting the Latin America market with a blog on Dynamic Currency Conversion. Many of our reader are seasoned travelers and you will be familiar with the option to pay in the local currency or your own currency using your credit card. Sonia Gomez provides an overview of DCC and how it can benefit all within the payments value chain.

DCC cuestión de elección y servicio

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Cuando miramos en retrospectiva, no más de 15 o 10 años atrás,  y analizamos las posibilidades que existían de viajar entre países por turismo, negocios o cualquier otra razón y comparamos con las que hoy existen, encontramos que ahora es más fácil que nunca. Una de las prácticas usadas por un viajero era el uso de mapas de papel para localización en el lugar destino y para sus pagos incluidos los desafíos de seguridad: provisión de dinero en efectivo para compra de cheques de viajero o divisas antes de salir a un destino internacional, esto sin conocer exactamente si este valor era suficiente o si se estaba recibiendo un trato justo con el tipo de cambio.

Hoy en día, hay innumerables opciones que satisfacen las expectativas y gustos de todas las generaciones (millennials, GenX y baby boomers). Por esto, no es una sorpresa que el turismo se haya convertido en uno de los sectores de mayor crecimiento para la economía mundial. El auge del internet nos permite estar más informados, la globalización y las facilidades de realización de pagos transfronterizos son algunas de las razones principales. Un turista hoy sólo necesitaría su pasaporte, su celular y su GPS integrado o no al móvil. Aplicaciones de localización como: Waze, Google Earth, billeteras móviles  y monedas virtuales para realizar pagos, brindan todas las facilidades a la hora de iniciar cualquier travesía.

Para el entorno de pagos esto significa que proveer opciones que añadan  servicio y  simplicidad   hacen la diferencia, debido a que estamos ante un consumidor diferente, quien es el actor principal, donde  sus preferencias cambian rápidamente, el cual  navega entre el mundo físico y virtual, es quién decide y elige  qué, cómo,  cuándo y dónde. 

DCC por su sigla en inglés  Dinamyc Currency Conversion o Conversión dinámica de monedas, es un servicio a elección,  que se ofrece a visitantes extranjeros de conocer en el mismo momento de la realización de una compra (comercio electrónico, tiendas físicas) o  retiro (ATMs) el valor que será cargado a la cuenta del consumidor en la moneda de su país de origen, sin esperar a recibir su estado de cuenta y/o  a la espera de los procesos de liquidación y compensación entre: adquirientes, marcas de tarjetas y emisores. También, el servicio garantiza que la tasa aplicada y valor será honrado sin fluctuación alguna.

Pero, ¿por qué alguien elegiría este servicio? Teniendo  una economía de múltiples monedas donde cada país usa su propia moneda no es una tarea fácil para un visitante (físico o virtual) estar informado, entender y calcular el valor que será aplicado en su cuenta cada vez que realiza una transacción en una moneda diferente a la de su país de origen. Es así,  como un visitante en Colombia   tendría  que saber que un dólar es equivalente a 3.000 pesos Colombianos, en Brasil a  3,1 reales o en México a 18,3   pesos Mexicanos, por nombrar algunos ejemplos. Esto significa que para tener certeza del costo  final de la transacción se debe esperar, a que se ejecuten  los procesos de liquidación y compensación que no son inmediatos, donde se aplica la tasa de cambio  y las comisiones adicionales que puede incluir el emisor por realización de transacciones en el exterior (dichas comisiones son ajenas al servicio de DCC), valor que será reflejado en el estado de cuenta. Entonces, ¿existe un servicio que ofrece proveer esta información en tiempo real alguien elegiría este servicio? Definitivamente sí, esto lo muestran  las tasas de aceptación que en promedio están en ATMs  en un  60%,  POS 75%  y comercio electrónico  hasta un 85%, siempre dependiendo el país. Así que servicio es sinónimo de elección y el consumidor actual está dispuesto a pagar por éste servicio que le permite tener control de sus finanzas y evitar las complejidades de las conversiones.

Llama la atención particularmente el comercio electrónico, el cual permite  a compradores como comerciantes atravesar fronteras con facilidad. El segmento de ventas en línea internacionales está creciendo dos veces más rápido que el mercado y se espera que el porcentaje de compradores que realizan compras digitales en otros países aumente a 45 % para 2020,  mayores detalles sobre el vertiginoso crecimiento del  comercio electrónico pueden obtenerse en el informe técnico desarrollado por ACI en colaboración con  First Annapolis Fast Track Merchant Growth Paths in eCommerce“. Empresas de comercio global transfronterizo como Amazon,  permiten que usuarios de todo el mundo compremos directamente en su tienda virtual, ofreciendo múltiples opciones  de pago y con la facilidad para el consumidor de conocer si así lo desea el valor de la compra en su moneda local, esto gracias a la incorporación de  DCC al momento de realizar  el pago,  permitiendo al consumidor la visibilidad y control,  sin importar el medio de pago usado.

Hoy es posible encontrar mucha información alrededor del servicio de DCC con diferentes puntos de vista a favor o en contra, por lo que es importante entender sus bases y cómo ha sido concebido,  como un servicio  claro y transparente para el consumidor, el cual es certificado bajo las reglas de los esquemas de tarjetas,  donde se deben mostrar los siguientes elementos: la tasa aplicada en la conversión, el monto de la comisión (un monto justo), valores en moneda local y origen y sobre  todo la opción de seleccionar o no el servicio de DCC.  Las buenas prácticas alrededor de DCC son promovidas por el foro de DCC, una organización creada para tal fin:  www.dccforum.com. Servicios llamados de DCC no ofrecidos bajo estos parámetros no cumplen con el objetivo y son los que afectan la percepción del consumidor.

El panorama de DCC en América Latina es bastante prometedor.Tteniendo en cuenta que nuestra región  se ha convertido en uno de los principales destinos de economías emergentes, se espera que las llegadas internacionales continúen incrementándose al doble del ritmo  de los llamados destinos avanzados. Además, varios países de la región  entre los que están: Chile, Brasil, Argentina, Costa Rica, Perú consideran  el turismo como uno de sus principales sectores de la economía e incluso algunos de estos han promovido programas para el desarrollo del turismo sostenible. Así mismo,  existe un buen número de empresas proveedoras de servicios DCC que ya se encuentran en la región y donde desde luego hay mucho de donde elegir, algunos factores importantes a la hora de elegir el proveedor adecuado son: experiencia, conocimiento, presencia y soporte, múltiples posibilidades en la definición y granularidad de márgenes DCC y la minimización de impacto en los sistemas actuales.

En resumen, con las proyecciones sobre ingreso de extranjeros a la región, con el conocimiento del número de operaciones de extranjeros actuales y los valores promedio de transacción, es muy fácil documentar el caso de negocio. No tener la oferta del servicio marca la diferencia con la competencia. Esta es una nueva línea de ingresos, rápida y rentable para los adquirientes donde todos ganan: adquiriente, comercios y consumidores y mejor aún el cliente está dispuesto a pagar por esto. Simplicidad, servicio y control en cualquier lugar del mundo son siempre bien recibidos por el consumidor actual.


DCC: Offering Choice and Service

Looking back no more than 10 or 15 years, when we think about the options that existed for travelling between countries, whether for tourism, business or any other reason, and we compare this to today, we can see that travelling is now easier than ever. Paper maps were used by travelers as a means of navigating new places, and paying for things brought with it a whole host of security challenges: getting cash to purchase traveler's checks or foreign currency before going abroad, without knowing if you were taking the right amount or if you were getting a fair deal with the exchange rate.

Today, there are countless options that meet the needs and expectations of all generations (millennials, Generation X and baby boomers). It's no wonder that tourism is one of the fastest growing sectors in the world economy. This is not only thanks to globalization and facilities for performing overseas transactions, but also the rapid growth of the internet, keeping us more informed than ever. All that a tourist needs now is a passport, cell phone and GPS — integrated into their cell phone or otherwise. Location applications such as Waze and Google Earth, along with digital wallets and virtual coins to pay with, are all that you need before you set off.

For the payments industry, this means that providing options which offer a service and make things easier, is key. We are now dealing with a very different consumer, who calls the shots and whose preferences change quickly. They move seamlessly between the physical and virtual world, and decide and choose what they are going to do and where, when and how they are going to do it. 

DCC—or Dynamic Currency Conversion—is an optional service, which allows foreign visitors to see the amount that will be charged to their account in their own currency when they make a purchase (both online and in store) or withdraw cash from ATMs, all without the need to wait for their bank statements or for clearing and settlement processes between purchasers, card companies and issuers to be completed. The service also ensures that the rate applied and amount shown will not be affected by any fluctuations.

But why choose this service? In a multi-currency economy, where each country uses its own, it's not easy for travelers (whether physical or virtual) to stay informed and work out how much will be debited from their account each time they carry out a transaction in a foreign currency. If I were to visit Colombia, I would need to know that a dollar is equivalent to 3000 Colombian pesos — or 3.1 Brazilian reals, or 18.3 Mexican pesos, to name but a few examples. This means that, in order to be sure of the final cost of a transaction—the actual amount that will show up on your bank statement—you have to wait until the clearing and settlement processes are carried out (which are not immediate), as it is during these processes that the exchange rate and any additional fees that the issuer may charge for overseas transactions are applied (said fees do not fall within the scope of DCC's service). So is there really a service that can give you this information in real time? There is! And this service is now accepted at, on average, 60% of ATMs, 75% of points of sale and 85% of online businesses, depending on the country. This service is synonymous with choice and the modern consumer is willing to pay for a service that enables them to take control of their finances and avoid conversion-related complications.

E-commerce, which allows buyers to make cross-border purchases with ease, is particularly relevant. The international online sales sector is growing twice as fast as the rest of the market, and the percentage of buyers who carry out digital purchases from other countries is expected to grow to 45% by 2020. Further details on the rapid growth of e-commerce can be found in the technical report prepared by ACI in collaboration with First Annapolis: "Fast-track merchant growth paths in eCommerce." Cross-border trade companies with a global presence such as Amazon, allow users from around the world to buy directly from their virtual store, offering multiple payment options and making it easy for the consumer to find out the price of an item in their local currency. This is thanks to the incorporation of DCC at the time of payment, giving transparency to the purchase and allowing the consumer to take control, regardless of the means of payment used.

There is now a lot of information out there regarding DCC, including opinions both in favor and against. For this reason, it is important to understand the basis of the service and how it was conceived, as a clear and transparent service for the consumer, certified according to the rules of card schemes, which must provide the following information: the rate applied during the conversion, the (exact) fee amount, the cost in the local and home currencies and, above all, the option to choose whether or not you want to use the DCC service.  The DCC Forum was created for the purpose of promoting good practices regarding the use of DCC:  www.dccforum.com. Services known as DCC but which do not comply with these practices can have a negative impact on consumer perceptions.

DCC's outlook in Latin America is a promising one. Given that many of the world's emerging economies can be found in this region, it is expected that the number of international visitors will continue to grow at twice the rate of the so-called advanced nations. What's more, various countries in the region, including Chile, Brazil, Argentina, Costa Rica and Peru, view tourism as one of their main economic sectors, and some even having specific programs whose aim is to develop sustainable tourism. There are also numerous companies that provide DCC services that are already located in the region, meaning there is plenty of choice. Some important factors when choosing the right provider are experience, knowledge, presence and support, having multiple options for defining DCC margins and their level of detail, and minimizing the impact on current systems.

In summary, with predictions of increased foreign visitors to the region and given the current number of foreign transactions and the average value of these transactions, it is easy to build a case for DCC from a business point of view. Not offering this service will make you stand out from the competition for the wrong reasons. This is a new line of income that is both quick and cost effective for purchasers, where everyone's a winner: purchasers, businesses and consumers. What's more, the customer is willing to pay for the service. Control, simplicity and good service always go down well with the modern consumer, wherever they are in the world.